Ir al contenido
Upcoming discountNext discount: 10% off — today 19:00.starts in--:--:--Get a quote →
Acceso cliente

Servicios de traducción

Autoedición (DTP) y maquetación

La autoedición, abreviada como DTP, consiste en colocar un texto traducido dentro del diseño del documento original para dejarlo listo para su impresión o su publicación. Cuando termina la traducción de un catálogo, de un manual de uso o de un folleto, el trabajo no está terminado; el texto traducido debe encajar en la composición de la página sin romper el diseño. La autoedición cubre precisamente esta etapa, es decir, tiende el puente entre la traducción y el resultado visual final.

6 min de lectura Actualizado: 21.08.2026

Este servicio no es la traducción en sí; es una especialidad distinta que viene después de ella. Exige manejar programas de diseño, gestionar las tipografías y conocer las reglas de la impresión. Por muy bueno que sea el texto traducido, si la composición está estropeada el documento no se puede utilizar; los textos desbordados, los títulos cortados y las imágenes desplazadas muestran que el trabajo ha quedado a medias.

¿En qué casos hace falta?

La autoedición hace falta en todo documento en el que importe la integridad visual del resultado. Encabezan la lista los catálogos y folletos que se van a imprimir, los manuales de uso y de montaje, los textos de envases y etiquetas, las presentaciones y los carteles. Allí donde no solo importa la información del texto, sino también la forma en que se ve, después de la traducción llega una etapa de maquetación.

El tamaño de la necesidad depende del archivo de origen. Si existe un archivo de diseño editable, el trabajo avanza de forma más limpia. Si solo se dispone de una copia impresa o de un documento que no se puede editar, hay que volver a montar la página; eso lleva más tiempo. Por eso el estado de los archivos disponibles determina desde el principio el alcance del trabajo.

ProblemaPor qué surgeSolución de autoedición
Expansión del textoLa lengua de destino puede ser más larga que la de origenSe reequilibran la colocación, el cuerpo de letra y los espacios
Falta de tipografíaLa fuente puede no contener los caracteres de la lengua de destinoSe elige una tipografía compatible
Lenguas de derecha a izquierdaAl cambiar el sentido, toda la composición se invierteSe rehacen el flujo de la página y la alineación
Texto dentro de la imagenEl texto está incrustado en la imagen y no se puede traducirLa imagen se reedita o se vuelve a producir
División de palabras y fin de líneaLas reglas de partición cambian según la lenguaSe corrigen según las reglas de la lengua de destino

¿Cómo funciona el proceso?

El proceso de autoedición toma el relevo donde termina la traducción y deja el documento visualmente utilizable; por eso el éxito del flujo depende estrechamente del estado de los archivos de origen disponibles. El orden que sigue alcanza su forma más eficiente cuando se parte de un archivo de diseño editable; en los trabajos en los que solo hay una copia impresa, los primeros pasos duran más. El criterio que no cambia a lo largo del proceso es que el documento parezca diseñado en la lengua de destino. La expansión del texto, la compatibilidad de las tipografías y las reglas de fin de línea se vigilan en cada paso.

  1. Comprobación del archivo de origen. Se examina si los archivos de diseño son editables, qué tipografías se han utilizado y en qué estado están las imágenes.
  2. Colocación del texto. La traducción se vierte en su lugar dentro de la composición original; cada caja de texto se asienta en la sección correcta.
  3. Corrección de la composición. Se corrigen los textos desbordados, las imágenes desplazadas y las alineaciones estropeadas; la expansión del texto se equilibra con el cuerpo de letra y los espacios.
  4. Ajustes propios de la lengua. La partición de palabras, el fin de línea y los formatos de fecha y de número se ajustan a la lengua de destino; en las lenguas de derecha a izquierda se invierte la composición.
  5. Comprobación previa y entrega. Se hace la comprobación previa a la impresión; se revisan el color, el sangrado y la resolución, y se entrega una salida lista para imprenta.

Forma de entrega

La entrega se hace normalmente de dos formas: una salida lista para imprenta (un archivo que no admite cambios y que puede ir directamente a la imprenta) y el archivo de origen editable. La salida lista para imprenta está preparada para enviarse directamente a la imprenta; el archivo de origen se entrega para que en el futuro se puedan hacer actualizaciones. Para los documentos que se van a publicar en pantalla se prepara una versión adecuada a la resolución de pantalla. Qué formas hacen falta se determina desde el principio según dónde se vaya a utilizar el documento.

Puntos de atención propios de este servicio

El asunto que más se pasa por alto es la expansión del texto. El mismo contenido puede ocupar más espacio en la lengua de destino; si el diseño no está preparado para ello, los textos no caben en las cajas. También ocurre lo contrario: si el texto se acorta, se abren huecos. Una buena autoedición reequilibra la composición de manera que ese cambio resulte invisible; el objetivo es que el documento parezca diseñado en esa lengua.

El segundo punto es que la autoedición no controla la traducción. El especialista en maquetación puede no conocer la lengua de destino; por eso, al colocar el texto, puede partir una línea por error o estropear un carácter. Por ello, después de la autoedición hace falta una última lectura por parte de alguien que conozca la lengua de destino. Si la traducción del documento también la hacemos nosotros, esta última comprobación se planifica junto con el flujo de traducción de nuestros servicios de traducción; en los trabajos que llegan solo para maquetación, en cambio, se aclara desde el principio a quién corresponde esa comprobación.

Última comprobación antes de la impresión

Cuando termina la maquetación, el trabajo todavía no está listo para la imprenta; entre medias entra una etapa de comprobación previa a la impresión. En esta etapa se revisan los sangrados, los ajustes de color, la resolución y si las tipografías están incrustadas en el archivo. Un documento que se ve impecable en pantalla puede estropearse de forma inesperada en la impresión si faltan esos ajustes: las imágenes cortadas por el borde, los colores desviados o los caracteres que faltan solo se advierten después de imprimir, y en ese momento corregirlos sale caro.

Por eso la salida lista para imprenta se bloquea de modo que ya no admita cambios y se prepara según los criterios técnicos que espera la imprenta. En los documentos que se van a publicar en pantalla rigen criterios distintos; pasan a primer plano el tamaño del archivo, la resolución de pantalla y el funcionamiento de los enlaces. El destino del documento determina cómo se hará esta última comprobación.

¿Qué determina el precio?

En autoedición el coste no se mide por el número de palabras, sino por la página y por la complejidad de la composición. Una página sobria y con mucho texto se maqueta rápido; una página llena de imágenes, tablas y cajas exige repasar cada elemento uno a uno. También es determinante que el archivo de origen sea editable o no; una página montada desde cero lleva mucho más tiempo que un texto vertido en un archivo ya preparado. Por eso no se puede dar un precio sin ver el documento.

Puede compartir su documento y, si los tiene, los archivos de diseño de origen a través del formulario de presupuesto. Explicamos la lógica de los precios en la página de precios; puede consultar los procesos de traducción según el tipo de documento en la página de documentos.

Situaciones frecuentes

  • Archivo no editable. Disponer solo de una copia impresa; hay que volver a montar la página y el plazo se alarga.
  • Texto dentro de la imagen. Que los textos incrustados en las imágenes no entren en el inventario; exigen una edición aparte.
  • Tipografía incompleta. Que la fuente no contenga los caracteres de la lengua de destino; hay que elegir una fuente compatible.
  • Saltarse la última lectura. Que después de la autoedición no lo revise alguien que conozca la lengua; las líneas partidas y los caracteres estropeados pasan desapercibidos.

La información que aquí se ofrece es orientativa; debe tomarse como referencia la práctica vigente de la institución correspondiente. Confirmar el requisito vigente antes de la solicitud ahorra tiempo.

Compartir
Vea su precio en 2 minutos Obtenga precio al instante
Chat on WhatsApp